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Descripción
Esta es una dolencia muy común en hembras y más
ocasional en los machos. Es causada cuando la piel del interior de la vejiga
es infectada por una bacteria.
Las hembras son más propensas a esta dolencia debido a que tienen la
uretra más corta. Cualquier tipo de obstrucción de la uretra,
como por ejemplo una piedra, puede ser también causa de una cistitis
debido a la orina estancada que se puede almacenar en la vejiga o en la uretra.
Algunos especialistas piensan que una causa que contribuye a la aparición
de esta dolencia es una dieta con muchas proteínas.
Los síntomas son diversos y el cobaya puede mostrarlos todos o sólo
algunos de ellos, dependiendo de la mayor o menor fuerza de la infección.
Los más corrientes en las hembras son:
- Si tomamos a menudo en nuestras manos a nuestra
cobaya, se darán más posibilidades para un diagnóstico
más temprano de la enfermedad ya que notaremos como síntoma
que nuestra amiga está constantemente húmeda, sobre todo en
su zona genital.
- El animal mantiene sus cuartos traseros elevados
en una posición exagerada justo cuando termina de orinar.
- Los quejidos mientras orina son otro síntoma
en casos avanzados, aunque también pueden ocurrir en etapas tempranas.
- Normalmente la hembra afectada pasa bastante tiempo
con su cabeza entre sus patas traseras lamiendose para calmar el dolor.
- La vulva se puede hinchar y pueden aparecer llagas
cerca de los genitales (para esto último es efectivo el uso de aceite
de caléndula o similar dos veces al día).
En machos:
- Casi siempre aparece un fuerte chillido cuando
orinan y cuando el pene sobresale se observa enrojecido e inflamado. Conviene
estar alerta de estos chillidos ya que es un síntoma muy frecuente
que indica que nuestro amigo tiene una piedra en el riñón, lo
que debe ser tratado de manera diferente a la cistitis.
Recomendación
A la hora de atajar la enfermedad, es recomendable el
uso de agua de cebada casera (calentar 10 partes de agua y una de cebada), el
resultado es un líquido viscoso muy efectivo que se puede ofrecer al
cobaya mezclado en su vegetal favorito y que también sirve aplicado en
las zonas inflamadas.
El zumo de fresa es también de gran ayuda en
el tratamiento de esta enfermedad (ofrecer en jeringa lo que el cobaya quiera
ingerir).
Pero habitualmente, lo recomendado es visitar a nuestro
veterinario, ya que en la mayoría de los casos el tratamiento más
efectivo es antibiótico, siendo la combinación de Trimethroprim
y Sulphadiacina muy efectiva en una dosis oral de 0.5.
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