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Descripción
La pododermatitis ulcerativa es una infección muy dolorosa que afecta a las patas de muchas de nuestras mascotas. La planta de la pata se hincha y pueden aparecer costras o sangrado. En casos graves, los cobayos afectados pueden ser reacios a moverse, se muestran deprimidos y pierden peso. Si el hueso se infecta, la pata podría necesitar ser extirpada. Si no se trata, la pododermatitis puede resultar mortal.
Causas
La pododermatitis se atribuye a menudo a las abrasiones causadas por pisos de alambre o ropa de cama áspera que permiten la aparición de infecciones (causadas casi siempre por el estafilococo aureus, una bacteria común del medio ambiente). Una deficiente limpieza de la jaula, la ropa de cama mojada, la falta de actividad y la obesidad pueden ser factores que favorezcan la enfermedad. La prevención se centra en evitar estas causas.
En algunos casos se ha demostrado que los cobayas con problemas de corazón pueden ser propensos a la pododermatitis. Un ejercicio adecuado y el tratamiento de problemas de corazón puede ayudar a estos ejemplares.
Los cobayos son uno de los muchos animales que sufren de esta enfermedad que también puede afectar a pollos, rapaces en cautividad, ratones, conejos y otras mascotas también pueden desarrollarla.
Tratamiento
La pododermatitis puede ser difícil de curar. En primer lugar, conviene examinar periódicamente a nuestra mascota para poder detectar la enfermedad en su fase inicial. Un veterinario puede ayudar el diagnóstico y el tratamiento.
Una vez detectada la dolencia, es recomendable el cultivo de la bacteria para garantizar el uso del antibiótico más eficaz contra la misma. Por otro lado, una radiografia puede revelar una posible afección del hueso y ayudar en la determinación de pronóstico. El antibiótico Baytril es el más eficaz y seguro de antibióticos para penetrar en el hueso.
El tratamiento es a menudo largo y algunos cobayas deben ser tratados con baytril durante al menos un mes (10mgs/kg/dia). Hay que extremar la higiene y lavar las patas afectadas con frecuencia, aplicando una loción antiséptica con clorhexidina (por ejemplo Resichlor) diluida con betadine. Tras esto y una vez seca, cada pata afectada debe ser cubierta en su totalidad (uñas incluidas) con un vendaje que evite la entrada de suciedad. En unas dos semanas la curación debería producirse, aunque debemos seguir con los vendajes hasta la cuarta semana.
Otro tipo de tratamiento consiste en la inyección de antibióticos directamente en la almohadilla de la pata afectada (0.2ml [20 mg] de lincomicina al día durante 5-7 días), un enfoque que puede ser útil para cobayas con problemas circulatorios.
Recomendación
- Mantener la jaula o habitáculo del cobaya y su cama secos y limpios utilizando una base no abrasiva
- Adecuada nutrición
- Evitar la obesidad
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