El cobaya es más inteligente de lo que la mayoría de las
personas imaginamos. Este animal suele ser encasillado por la gente que nunca
ha tenido la oportunidad de poseer uno como un animal estúpido e inactivo,
que se sienta en la jaula todo el día y se cruza de brazos. Si tu no prestamos
atención a nuestros cobayas, entonces tendremos que darle la razón
a la gente que piensa así, eso será exactamente el resultado que
obtendremos y nunca veremos las capacidades verdaderas del animal.
Los
cobayas aprenden a través del uso de sus sentidos y de acciones repetitivas.
No aprenderán por el simple hecho de aprender, pero si aprende por algo:
por la consecución de algo a su favor. La mayoría que los científicos
han probado la habilidad educativa del cobaya utilizando la comida como un factor
motivador y muchos dueños son también conscientes de que sus cobayas
pueden aprender a llamar su atención a través de sus travesuras.
Los conejillos de Indias aprenden de dos maneras, principalmente:
Por
el sonido:
El sentido más impresionante de un cobaya
es su sentido de audición. El sentido auditivo es el más utilizado
por el cobaya para aprender. La capacidad auditiva de aprendizaje es la única
que la mayoría de los dueños primerizos advierten. En general, los
que más facilmente podrán enterarse esta habilidad de su mascota
son aquellos que la suministran otro tipo de alimentos a parte del compuesto o
alimento peleteado. Muchos dueños se encuentran con que su cobaya aprende
a asociar la abertura de un refrigerador y el matraqueo de plástico con
comida en menos que una semana. Esto es demostrado por el nivel de excitación
y los silbidos con los que el animal emite cuando estos sonidos se oyen.
Hay
cobayas que llegan un paso más lejos en este tipo de aprendizaje auditivo.
Es evidente que algunos cobayas aprenden a reconocer a sus dueños por los
sonidos de su patrón de paso al andar y de sus voces. Hemos tenido la oportunidad
de disfrutar de este tipo de aprendizajes por nosotros mismos y de demostras a
incrédulos amigos que los cobayas no son esos "roedores tontos"
como ellos los llamaban.
Hay algunos dueños que se han encontrado
con que pueden entrenar a su cobaya para responder para una campana resonante.
Varios autores mencionan en sus libros que algún cobaya puede ser adiestrado
para responder a una canción específica que puede producirle excitación
cuando la oye, especialmente si cuando se la ponemos coincide con la entrega de
una golosina o similar. No es extraño que el cobaya tenga estas capacidades
de aprendizaje a través del sonido. Es bien sabido que los cobayas poseen
un lenguaje propio que poco a poco intentamos conocer los humanos. Si el animal
tiene la inteligencia para crear sonidos específicos en respuesta a ciertos
sentimientos o acciones, entonces también puede aprender a asociar "sonidos
extranjeros" con sucesos y acciones.
Muchas de las tareas citadas anteriormente
pueden parecer simples, pero son más complicadas que uno puede pensar.
Estas acciones demuestran que los cobayas no sólo aprenden a responder
a través del sonido directo y la asociación acción/objetivo,
también pueden recordar el sonido y responder a él de una manera
específica mostrando un reconocimiento bien fundado. La habilidad a responder
a complejos conjuntos de sonidos como voces y patrones (nuestros pasos al andar,
canciones, etc.) no es ciertamente hecho simple. Estas capacidades aisladamente
prueban una inteligencia considerable, pero éste es justamente el comienzo,
el cobaya puede hacer mucho más.
Por
la vista:
Este es un sentido medianamente importante en el cobaya.
La mayor parte de los cobayas tiene una visión más aguda que los
humanos, pueden ver en color (la mayoría de los roedores de su grupo familiar
no puede ver colores), tienen una excelente visión nocturna y un ángulo
muy amplio de visión periférica, permitiéndoles ver todas
las áreas laterales y superiores a ellos, excepto por detrás. Su
gran angulo de visión periférica deriva en una escasa percepción
de profundidad, siendo este el principal motivo de que muchos los cobayas sufran
heridas por caidas, al no percibir bien los cambios de altura, etc.
La
mayoría de os test de inteligencia realizado por laboratorios e investigadores
ha probado la habilidad de asociar colores con una respuesta deseada o regalo.
Investigadores alemanes realizaron una prueba en la que cuatro tazones de tamaño
igual pero los colores diferentes se llenaron de comida y se mostraron al cobaya
protagonista del experimento. El siguiente paso fue vaciar todos los tazones menos
el rojo, dejando al cobaya que localizara el tazón correcto. Durante los
primeros intentos, el animal iba de tazón en tazón hasta que encontraba
el correcto, no tardando mucho en aprender a ir directamente al tazón rojo.
A continuación se decidió cambiar el orden de los tazones a fin
de que el tazón rojo estuviera en una posición diferente dentro
del grupo de tazones: Para asombro de los investigadores, el cobaya fue directamente
al tazón rojo en su nueva posición. El siguiente paso fue meter
la comida en el tazón verde. Después de algunos intentos, el cobaya
acudía todo el tiempo y directamente a este tazón a por su comida.
Esto puede parecer una tarea fácil, pero se puede apreciar inteligencia
en asociar un color con comida y aprender el color correcto por el que ir a pesar
de las distintas posiciones de estos en el grupo.
Hay varios laboratorios
que han realizado nuevas pruebas para determinar el nivel de inteligencia que
poseen los cobayas. Una de estas pruebas fue similar a la prueba del tazón,
donde un set de botones coloridos diferentes fue presentado a un cobaya. Este
fue adiestrado para presionar con la nariz un botón determinado para recibir
un artículo que, en este caso, podía ser agua o comida. Sólo
dos de los diez botones producían los objetos deseados. El Laboratorio
realizó la prueba con 50 animales, de ellos sólo 2 no consiguieron
aprender a presionar los botones. El resto de los animales (48) fue lo suficientemente
inteligente para aprender a jugar con los botones, usando sólo los dos
botones útiles cuandoquiera que desearon comida o agua. De esta forma se
ha podido certificar que algunos cobayas pueden llegar a asimilar colores e incluso
formas.
En cualquier caso, todos debemos saber que cada cobaya tiene su
propio carácter e inteligencia, unos aprenderán mas rápido
que otros y, en ningún caso hemos de obligarles a hacer algo o someterles
a malos ratos para conseguir que realicen lo que deseamos. Símplemente
podemos intentar enseñarles ciertas cosas divertidas aprovechando los ratos
de juego que todos debemos dedicar diariamente a nuestros pequeños amigos.
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